Espaguetis a la Chingada

(con picadillo de frutos secos)

“La chingada” era una vecina del tío José (mi tío abuelo y padrino, que emigró a Nueva Jersey a mediados del siglo pasado), a la que él llamaba así porque, al parecer, hacía bastante ruido por las noches y le molestaba.  El tío José a veces se levantaba y se hacía unos espaguetis rápidos.

ingredientes

      • espaguetis
      • almendras
      • anacardos
      • avellanas
      • nueces
      • aceite de oliva picante
      • queso rallado

 

preparación

Lo primero, lavarse las manos.

Lo mejor es tener el picadillo de frutos secos preparado de antemano. Del siguiente modo:

Poner en la trituradora/procesadora unos 100 o 200 gramos de almendras, la mitad de anacardos y unas cuantas avellanas. Triturar medianamente en la velocidad más baja del aparato. Añadir a continuación otros 100 o 200 gramos de nueces, obviamente y al igual que las avellanas descascarilladas, y triturar de nuevo a velocidad baja hasta obtener un picadillo fino sin que llegue a ser polvo. Hecho esto, pasar a un recipiente hermético y guardar, ya saben, en lugar fresco y seco.

En su momento hervir los espaguetis de la manera habitual, con su agua hirviendo, su sal, su dente y todo eso.

Escurridos, pasarlos a sus platos.

Regar con un chorro de aceite de oliva picante cada plato, añadir una cucharada (o dos) del picadillo y mezclar.

Espolvorear de queso rallado.

Y no hay más. A zampar.


Marmitón Miranda

Espaguetis Rápidos con Nueces y Almendras

ingredientes

  • espaguetis
  • un par de nueces sin cáscara
  • una cucharada de almendra laminada
  • un diente de ajo
  • aceite de oliva
  • cayena molida

preparación

Lo primero, lavarse las manos.

Poner a hervir la pasta.

Picar y sofreír el ajo en una sartén con poco aceite hasta que comience a dorarse. Entonces apagar el fuego y dejar la sartén donde está.

Picar las nueces con un cuchillo de hoja fina.

Tostar ligera y cuidadosamente la almendra laminada.

Echar un poco de cayena sobre el aceite con el ajo y volver a darle fuego.

Escurrir la pasta y volcarla en la sartén.

Añadir las nueces y las almendras laminadas y mezclar.

Servir.


Marmitón Miranda

Espaguetis Sintomáticos

(sin tomate, nata, queso ni carne)

ingredientes

  • espaguetis u otra pasta
  • uno o dos pimientos morrones asados de bote
  • ajo, cebolla, tomillo, perejil
  • unas doce nueces
  • un par de cucharadas de almendra laminada
  • aceite de oliva, vino blanco, agua

preparación

Lo primero, lavarse las manos.

Picar y sofreír dos dientes de ajo en una sartén amplia con poco aceite.

Triturar, todo junto, el pimiento morrón con un cuarto de cebolla y una ramita de tomillo y otra de perejil y añadir al sofrito.

Salpimentar y rehogar.

Agregar un chorro de vino blanco y un vaso de agua y dejar reducir.

Hervir la pasta.

Picar las nueces con un cuchillo de hoja fina.

Escurrir la pasta y volcarla en la sartén.

Añadir las nueces y las almendras laminadas y mezclar.

Servir.

O sea, hervir y servir.


Marmitón Miranda

Pasta Fresca Rellena con Nueces

Ingredientes

  • 400 o 500 gr de pasta fresca rellena (ravioli, tortellini, agnolotti…)
  • 200 ml de leche evaporada
  • entre 15 y 20 nueces
  • una cebolla pequeña
  • 10 o 12 hojas de albahaca
  • aceite de oliva, salvia, sal y pimienta

Preparación

Lo primero, lavarse las manos.

Cubrir de aceite el fondo de una sartén o cazo y sofreír la cebolla picada muy fina sin que llegue a dorarse.

Retirar del fuego durante un par de minutos y añadir la leche evaporada. Salpimentar y dejar reducir a fuego bajo unos cinco minutos.

Hervir la pasta.

Picar las nueces y la albahaca.

Escurrir la pasta y echarla en la leche evaporada o echar esta sobre la pasta, añadir las nueces y la albahaca y un poco de salvia, mezclar y servir.


Marmitón Miranda

Pastafresca a la Frutiseca

Ingredientes

  • 400-500 gr de pasta fresca rellena
  • 2 o 3 cucharadas de almendras laminadas
  • 8 o 10 nueces
  • una cucharada de piñones
  • aceite de oliva
  • una guindilla roja seca, salvia, pimienta, sal
  • queso rallado

Preparación

Lo primero, lavarse las manos.

Hervir la pasta según las instrucciones del fabricante, que para eso las pone.
Una vez descascaradas las nueces, laminarlas con un cuchillo fino afilado. Picar la guindilla.

Cubrir el fondo de una sartén amplia con aceite de oliva, poner a fuego suave y dorar ligeramente las almendras. Cuando empiecen a tomar color, retirar del fuego sin sacar las almendras.

Escurrir la pasta en el momento y del modo adecuado.

En la sartén con el aceite solo un poco caliente echar la guindilla picada, un pellizco de salvia y un polvete de pimienta, a continuación añadir las nueces y los piñones, y seguidamente la pasta.

Mezclar y servir con el queso rallado.

Las almendras laminadas suelen estar en la sección de productos para hacer dulces, no en la de frutos secos. En su lugar se pueden utilizar almendras crudas picadas, y en lugar o además de nueces y piñones también valen avellanas, pistachos o anacardos, según gustos y preferencias. La salvia no es imprescindible; si la tienes la usas y si no, no. Y si la tienes pero no quieres usarla, pues tampoco. Lo mismo que la guindilla.

“Una receta de cocina no es una fórmula química.”
Anatoli Mastershev


Marmitón Miranda

Fideítos Marisqueros

Ingredientes 4 p.

  • fideos del nº 4 “secado progresivo”, 350 gramos
  • almejas, 300 gramos
  • mejillones, 300 gramos
  • 12 gambones
  • 4 calamares pequeños
  • ¼ de pimiento rojo, 50 gramos
  • ¼ de cebolla, 20 gramos
  • un diente de ajo
  • 3 o 4 cucharadas de guisantes congelados, 50 gramos
  • un sobre de azafrán molido
  • dos cucharadas de tomate frito
  • aceite de oliva, 100 mililitros
  • agua, 600/800 mililitros
  • ¿sal?

Preparación

Lo primero, lavarse las manos.

Una hora antes de empezar dejar las almejas en medio litro de agua, fría si vienen de la nevera, del grifo si están a temperatura ambiente.

Limpiar y trocear los calamares.

Lavar los mejillones y arrancarles las barbas que les salen de la punta tirando fuertemente de ellas.

Poner una olla al fuego con 200 ml de agua y los mejillones, tapar, y en cuanto se abran apagar el fuego. Sacar los mejillones a un plato y colar el líquido sobre una taza y reservar.

En una sartén amplia poner a calentar el aceite y en su momento marcar los gambones por ambos lados. Sacarlos con unas pinzas, ponerlos en un plato, reservándolos.

Colar el aceite sobre una cazuela amplia, de barro o de fondo grueso.

Poner la cazuela al fuego y sofreír el pimiento troceadito con el diente de ajo con su piel, cortado por la mitad a lo largo. En un par de minutos añadir la cebolla picadita y sofreírla.

A continuación retirar el ajo y añadir los fideos, removiéndolos durante un minuto.

Agregar los calamares y remover.

Añadir el líquido de los mejillones y el agua, después el azafrán y el tomate frito.

Salar moderadamente, o no.

Subir el fuego hasta que hierva y echar entonces los guisantes congelados.

Dejar hervir a fuego moderado durante unos seis minutos.

Mientras tanto quitar la concha superior a los mejillones y pelar los gambones echando las cabezas a la cazuela.

Cuando haya hervido esos seis minutos, bajar el fuego, añadir las almejas escurridas, los mejillones con su concha inferior y los gambones pelados.

Hervir a fuego moderado otros tres o cuatro minutos.

Después retirar las cabezas de los gambones y dejar reposar durante diez minutos.


Marmitón Miranda

Macarrones a la Zumantina

Ingredientes

  • 300 / 400 g de macarrones
  • 150 g / cuatro hojas de acelga amarilla
  • 150 g / diez o doce hojas de espinaca pequeña
  • 100 g / diez o doce champiñones
  • 100 g / diez o doce setas
  • pan o queso rallado
  • sal, ajo, salvia
  • agua, aceite de oliva

Preparación

Los zumantinos fueron un pueblo que habitó la Zumantia, territorio que coincidía aproximadamente con la actual región-estado de Tolencia, conocidos en la historia por su denodada y feroz resistencia al avance del imperio colesterolio.
En la campaña de excavaciones del verano de 1919 fue hallada una vasija de barro de grandes dimensiones, casi completa, sobre la que aparecía grabada en caracteres zuminios una excepcional receta de ‘pasta de tubo’ elaborada para un ritual de invocación y propiciación de Tiznuk y Verzha, dioses respectivamente del fuego y la agricultura, enunciada por un chamán-hechicero llamado Nerike (o Nerige), cuya traducción se incluye a continuación.

“Lo (…) es (…)r-se las manos [texto fragmentado].

Oh, tú, señor Tiznuk, que reinas sobre el fuego, que nos traes el calor y nos das la perfecta cochura y la pura temperatura, oh tú, señor del fuego; oh, tú, señora Verzha, que dominas sobre los huertos, los campos y los bosques; oh tú, señora del verdor de la verdura: a vos traemos, y rogamos que toméis y aceptéis, esta ofrenda elaborada en vuestro honor con la sagrada pasta de tubo; a vos aquí traemos, oh mi señor Tiznuk, oh mi señora Verzha, aquí os entregamos los santos y sagrados Macarrones a la Zumantina que el chamán Nerike, siguiendo la ancestral receta que, estación tras estación, fue legada de chamán a chamán y hasta el día de hoy, preparó del siguiente modo:

Tomó primero la hoja de la acelga del huerto, la lavó y la picó; tomó la hoja de la espinaca del huerto, la lavó y la picó; sobre el fuego puso la olla con el agua, puso la olla con la sal; cuando el señor Tiznuk la hizo bullir, echó la hoja de la acelga, echó la hoja de la espinaca, en nombre de la señora Verzha, y cuando volvió a bullir añadió la pasta de tubo de los macarrones, y allí lo dejó todo en manos del sagrado fuego, a hervir.

Entonces lavó y picó las setas de la oscuridad del monte, lavó y picó los champiñones de la oscuridad del monte. Por la gracia del señor Tiznuk puso entonces la sartén al fuego, con aceite de las olivas de los vastos campos, y agregó las setas, y agregó los champiñones; picó después ajo, aromático ajo de los huertos y los campos, y lo añadió a la sartén; le dio vueltas, le dio vueltas al contenido de la sartén hasta que las setas se doraron. Y apartó la sartén del sagrado fuego, por la gracia de la señora Verzha. Esperando.

Tomó entonces el chamán Nerike las nueces del nogal del bosque y las abrió y las picó finamente, las picó delicadamente; las nueces del nogal del bosque de la señora Verzha. Esperando.

Cuando Tiznuk, señor del fuego, hirvió la hoja de la espinaca, hirvió la hoja de la acelga, hirvió la pasta de tubo de los macarrones, el chamán los escurrió bien, volvió la sartén al fuego, y sobre las setas y los champiñones volcó las verduras con la pasta, agregó las nueces y un poco de salvia, de la picante y curativa salvia de los campos, oh Verzha, señora de la flora y del verdor de la verdura, lo removió todo y esta vez lo colocó en una fuente de horno, oh Tiznuk, señor dador de la pura temperatura.

Así pues, con los Macarrones a la Zumantina dispuestos en la fuente, los espolvoreó uniformemente con pan rallado y los introdujo, oh Tiznuk, en el horno bajo el calor del gratinador, donde permanecieron unos minutos hasta que el pan rallado, oh Verzha, se tostó y obtuvo el bonito color dorado que agrada tanto a dioses como a hombres, oh númenes que recibís las ofrendas del chamán, del brujo, del hechicero.

Y pues así lo hizo, así lo elaboró y procesó en vuestro honor, oh númenes, oh mi señora Verzha, oh mi señor Tiznuk, tomad, aceptad esta ofrenda de todo el pueblo zumantino, morador de la invicta Zumantia, para que con vuestros dones, la pura temperatura, oh Tiznuk, y el verdor de la verdura, oh Verzha, imbuidos de la fuerza y el poder que nos otorgáis, logremos derrotar por siempre y para siempre en la inmensidad de los siglos a las hordas colesterolias, la nefanda estirpe del pernicioso colesterol.

Vuestro siervo Nerike, brujo-hechicero del culto de Tiznuk, dador de la pura temperatura y de la perfecta cochura, y chamán-sacerdote del culto de Verzha, dadora de la flora y del verdor de la verdura, sobre los fragantes huertos, los amplios campos y los profundos bosques de Zumantia, así os lo suplica.”

Esta es la receta original zumantina, que admite algunas variaciones: Los macarrones se pueden comer después de salteados en la sartén sin necesidad de gratinado; en este caso el plato se puede hacer con cintas o nidos en lugar de macarrones. O bien pueden gratinarse con queso rallado, desde luego; hay queso rallado bajo en grasa. Se puede añadir fiambre de pavo o jamón cocido picado en lugar o además de las nueces. Respecto a las verduras, pueden emplearse solo espinacas o solo acelgas.


Marmitón Miranda