Callos con Garbanzos Ultramegasuperrápidos

Plato recomendado para cuando llegas a casa cansado y hambriento y no tienes nada preparado. Se trata de tener siempre en la despensa una lata de callos y un bote de garbanzos de calidad. Da para dos, quizá tres, raciones.

Ingredientes

  • una lata (380 gramos) de callos a la madrileña
  • un bote (500 gramos) de garbanzos cocidos
  • especias para callos o comino molido
  • pimentón picante
  • medio vaso de agua
  • pan fresco y vino tinto

Preparación

Lo primero, lavarse las manos.

Abrir la lata de callos y echar su contenido en una cazuela y poner a fuego lento.

Extraer los garbanzos del bote, lavarlos con agua tibia y, escurridos, añadirlos a los callos.

Cortar con una tijera, en la misma cazuela, los trozos más grandes de callos.

Espolvorear un poco de especias para callos o, en su defecto, comino molido y, opcionalmente y al gusto, pimentón picante o cayena molida.

Añadir medio vaso de agua, o menos, y aguardar a que el mejunje tome calor sin llegar a hervir.

Servir en plato hondo y acompañar con crujiente pan fresco y vino tinto.


Marmitón Miranda

Ensalada de Alubias con Bonito

Ingredientes

  • un bote (500 g) de alubias blancas cocidas
  • una lata (115 g) de bonito del norte en aceite de oliva
  • una bolsita de aceitunas verdes con hueso
  • cebolla, zanahoria, pimiento verde, pimiento rojo
  • un cogollo o brotes de lechuga
  • ningún tomate
  • sal, pimienta, aceite de oliva, vinagre

Preparación

Lo primero, lavarse las manos.

En un cuenco echa el contenido de la lata de bonito con su aceite y desmenúzalo con un tenedor.

Saca como puedas las alubias del bote (un cuchillo de punta redonda o una pala de pescado ayudan), pásalas por un agua y mézclalas con el bonito.

Corta un trozo de cebolla, el equivalente de dos cucharadas, pícala muy fina finita fina, que no se sepa que está ni que existe, y al cuenco.

Pela y ralla una o dos zanahorias, y lo mismo.

Corta en tiras o trozos pequeños un poco de pimiento verde y otro casi de rojo, y ambos al cuenco.

¿Tomate? ¿Quién ha dicho tomate? Ningún tomate.

Escurre la bolsa de aceitunas; lanza las aceitunas al cuenco, y la bolsa, junto con la lata del bonito y la tapa del bote de alubias, deposítalas en la bolsa de los plásticos para reciclar. El bote, con el cristal.

Vuelve al cuenco y salpiméntalo y alíñalo con aceite y vinagre o vinagreta.

Mete el cuenco con la ensalada en la nevera durante media hora y sácalo diez minutos antes de comer.

Mientras tanto, para entretenerte, puedes leer el interesante ensayo de sir Charles Bigears titulado “Sobre la inutilidad del tomate”, de reciente traducción al español. En elchingondelpago.pom debe estar.

Ya temporalmente atemperada la ensalada, remuévela un poquito, sírvela en los platos y adórnala con cogollitos o brotes de lechuga.

Y de segundo, un pescado frito con pimientos de Padrón. Pero no “del padrón” que eso no existe.
.


Marmitón Miranda

Lentejas con Setas y Algas

(Romance de las lentejas tristes)

Ingredientes

  • 250 g de las lentejas que más te gusten
  • 100/200 g de setas variadas
  • 10 g de algas secas espaguetis de mar
  • un pimiento verde o medio pimiento rojo
  • una cebolla
  • un puerro pequeño
  • dos zanahorias
  • una o media guindilla
  • tres dientes de ajo
  • una rama de perejil
  • una hoja de laurel
  • una cucharadita de pimentón
  • aceite de oliva, agua y sal

Preparación

Lentejas, lentejas tristes,
lentejas sin alegría,
no se vieron en las lumbres
de Aragón ni de Castilla,
ni en las Asturias de Oviedo
ni en León ni Andalucía,
lentejas tan sin sustancia,
tan cansadas y vencidas.
Os guisaban sin tajada
de chorizo ni morcilla,
sin un algo de tocino,
de jamón ni de costilla;
lentejas, lentejas tristes,
lentejas sin alegría.
Os echaban a la olla
remojadas y escurridas,
donde antes en aceite
las verduras sofreían:
mal picado un triste puerro
tristemente allí caía,
la zanahoria en rodajas,
el pimiento en tristes tiras,
la cebolla muy picada
sollozando le añadían,
y picado un diente de ajo
al aceite triste iba;
de unas setas de los montes
tristes trozos le traían,
además de, con gran saña,
agregar media guindilla,
y después de hecho el sofrito
en tan triste compañía,
aún encima le regaban
más de un litro de agua fría.
Allí os echaban, lentejas,
pues el tiempo ya os venía
de cocer a fuego lento
una hora bien cumplida,
cuece triste que te cuece
en tan triste compañía;
lentejas, lentejas tristes,
lentejas sin alegría.
Mientras el guiso en el fuego,
ya caliente, aún no hervía,
por poner alguna cosa
unas algas le ponían,
como espaguetis de mar
en la tierra conocidas,
con las manos troceadas,
con los dedos mal partidas,
también dos dientes de ajo
con sus pieles le añadían,
y un ramín de perejil,
de laurel triste una hojita,
y después de pimentón
triste una cucharadita
y, por terminar el duelo,
un quebranto de sal fina,
y allí os dejaban al fuego
malcociendo de tal guisa,
lentejas, lentejas tristes,
con muy gran melancolía.
No se vieran en Navarra
ni en Aragón ni en Castilla,
ni en los puertos de Vizcaya
ni en las rías de Galicia,
ni en las huertas de Valencia
ni en la mora Andalucía,
lentejas tan sin sustancia,
lentejas tan chuchurrías,
ni se viera allí gran chef
con tan grande valentía,
sin deconstrucción que valga
ni reducción ni pamplina,
que entre el pecho y las espaldas
comistrajo así metía.
Ay, lentejas sin ventura,
desgraciadas a porfía,
mal haya quien os guisaba,
mal haya quien os comía,
mal haya quien os hallaba
y un romance tal paría.


Marmitón Miranda

Ensalada de Garbanzos con Bonito

Ingredientes

  • un bote (500 g) de garbanzos cocidos
  • una lata (115 g) de bonito del norte en aceite de oliva
  • una bolsita (100 g) de aceitunas verdes con hueso
  • un pimiento morrón asado de bote
  • cebolla, pimiento verde largo, perejil
  • aceite de oliva, vinagre de Jerez, mostaza dulce, sal

Preparación

En un bol echa el contenido de la lata de bonito con su aceite y desmenúzalo con un tenedor de modo que queden trozos grandes.

Pasa los garbanzos por un agua y mézclalos con el bonito.

Corta un trozo de cebolla, el equivalente de dos cucharadas, y pícala muy fina. Corta un poco de pimiento verde en juliana o en trozos pequeños. Escurre un pimiento morrón asado y troceálo, ni pequeño ni grande. Todo ello, al bol.

Escurre la bolsa de aceitunas; lanza las aceitunas al bol, y la bolsa, junto con la lata del bonito y la tapa del bote de garbanzos, deposítalas en la bolsa de los plásticos para reciclar. El bote, con el cristal.

Sala moderadamente y pon el bol con la ensalada en la nevera durante media hora y sácalo diez minutos antes de servir.

Prepara una vinagreta con media cucharada de mostaza dulce o bávara, media cucharada de vinagre y tres cucharadas de aceite de oliva. Es mejor poner la mostaza (que suele estar en la nevera) en el cuenco donde se va a hacer la vinagreta tiempo antes de hacerla para que se ponga a temperatura ambiente y mezcle mejor con el aceite.

Quítale los tallos a una rama de perejil, dejando solo las hojas, y pícalas.

Luego saca la ensalada de la nevera, dejála unos 10 o 15 minutos, añade el perejil y alíñala con la vinagreta justo antes de servirla.


Marmitón Miranda