Fritangada dominguera

Es domingo. Te levantas tarde y con resaca. Brumosamente recuerdas qué buena estaba aquella tía y cómo acercaba su cara a la tuya y dejaba que te rozaran sus tetas pequeñas. Pero, bueno, se fue con su marido. Quizá otro día. Así que bebes algo de zumo, fumas algo, ves la tele, dejas pasar el tiempo. Por fin te entra hambre. Pero ya no es hora de ir al bar de las hamburguesas y están las tiendas cerradas. Así que miras qué hay por la nevera y por la cocina adelante. Descubres unas cuantas cosas que te pueden servir como

Ingredientes

  • dos patatas
  • media zanahoria
  • un trozo de calabacín
  • un cuarto de cebolla
  • un par de huevos
  • dos rebanadas de pan del día anterior
  • aceite de oliva
  • sal y/o pimienta

Preparación

Lo primero, lavarse las manos. Venga, va.

En una sartén echas aceite y esperas a que se caliente mientras pelas y cortas las patatas. Mientras estas se fríen pelas la media zanahoria, la cortas por la mitad a lo ancho y después a lo largo y luego en tiras y la pones con las patatas. Lavas el trozo de calabacín, como de unos tres centímetros de largo, y también lo cortas en tiras y lo añades. Cuando ya todo esté bastante hecho cortas el cuarto de cebolla así como en eso que llaman juliana, o sea, tiritas finas, y venga pa allá.

En el ínterin cortas las rebanadas de pan en dados grandes y los fríes aparte y los reservas.

Cuando las patatas y el resto estén en su punto lo vas sacando a un plato donde suelten algo de aceite y lo salas o salpimentas.

Luego fríes los dos huevos, o más, tú mismo.

Vas poniendo en un plato lo que ya habías preparado, mezclándolo todo con el pan frito, y encima colocas los huevos.

Y ya está lista una magnífica fritangada dominguera.

Claro que si tienes unas salchichas, beicon, o lomo de cerdo o algo así, pues haces un plato más completito. También puedes freír con las patatas pimiento cortado en tiras, pero podría resultar un poco indigesto para un día de resaca.

Aunque una cerveza fresca puede ser un buen acompañante.
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…Y, sí, quizá otro día.


Marmitón Miranda

Revuelto de judías amarillas

con huevo duro y vinagreta

Ingredientes para cuatro personas

  • ½ kg de judías planas amarillas
  • 4 huevos

Para la vinagreta

  • medio manojo de perejil de hoja fina
  • media cebolla dulce pequeña
  • una cucharadita de mostaza suave (inglesa o alemana)
  • una cucharadita de vinagre de vino
  • seis cucharadas de aceite de oliva suave
  • sal

Preparación

Lo primero, lavarse las manos.

Lavar y cortar las judías en trozos de entre centímetro y medio y dos centímetros. Poner medio litro de agua con sal en la olla rápida y añadir las judías cuando hierva. Cerrar y cocer durante unos 10 minutos.

Mientras, aparte, cocer los huevos y reservarlos.

Y después preparar la vinagreta:

Picar muy finamente la cebolla.
Retirar los tallos al perejil y picarlo también fino pero no tanto.
Mezclar en un cuenco, con varillas, la mostaza y el vinagre.
Añadir la cebolla picada y mezclar.
Ir incorporando el aceite lentamente al tiempo que se remueve con las varillas.
Salar y finalmente añadir el perejil picado.

A continuación quitar la cáscara a los huevos y trocearlos bastamente con un tenedor, dejando trozos más finos y más gruesos.

En su momento escurrir las judías, agregar el huevo y la vinagreta, revolverlo todo y servir.


Marmitón Miranda

Arrozada cazurra

(Arroz con salchicha y huevo frito)

Ingredientes 4 p.

  • Dos dientes de ajo bien majo
  • Una cebolla más o menos mediana
  • Medio puerro medianamente mediano
  • Medio pimiento rojo tipo morrón… ¿mediano?
  • Cuatro cucharones (4 × 100 mililitros) de arroz ¡booomba!
  • Dos o tres cucharadas (¿quizá cuatro?) de tomatito frito
  • Una lata de guisantes verdeantes (150-200 gramos)
  • Veinte o treinta gramos de setas deshidratadas (boletus p. ej.)
  • Seis salchichas/longanizas blancas frescas o chistorra (unos 250 gramos)
  • Cuatro huevos de gallina campesina
  • Cuatro rebanadas de pan-pan de barra de ayer mismo
  • Aceite de oliva sin plomo extra (AOSPE), agua templada de las fuentes del río Tigris, sal de la cumbre del monte Gurugú y pimienta violácea recién remolineada

Preparación

Lo primero, lavarse las manos.

Póngase previamente las setas a remojo en dos cucharones (200 mililitros) de agua templada durante unos quince minutos.

Pélense y píquense al gusto cebolla, puerro y pimiento.

Llévese una paella o cazuela de barro o metal o lo que convenga al fuego y cúbrase el fondo con una ligera capa de aceite.

Córtense los dientes de ajo con su piel por la mitad y pásense por el aceite sin permitir que se tuesten, retírense y deséchense.

Añádanse las verduras picadas y sofríanse despaciosamente.

Cuélense las setas reservando el líquido y súmense a la verdura subiendo un poco el fuego. Resofríanse unos instantes, agréguese seguidamente el arroz y remuévase el conjunto muy despacio durante un minutito.

Viértase sobre el arroz el líquido de las setas y complétese con seis cucharones de agua templadilla hasta ocho cucharones en total. (Es decir, el doble de cucharones de líquido que de arroz. La cantidad indicada de líquido respecto a la de arroz ¡booomba! es del doble, pero depende tanto de la fuerza del fuego como del tipo de cazuela e incluso de la dureza del agua).

Adiciónese el tomate frito, salpiméntese, súbase el fuego hasta que comience el hervor y déjese ahí la cosa a fuego medio (¿mediano?) durante unos 10 minutos.

Emplácese una sartén grill o carmela sin aceite sobre el fuego y cocínense las salchichas pinchándolas un poco de vez en cuando. O de cuando en vez, según se prefiera. En el momento pertinente retírense y resérvense al calor.

Córtense cuatro rebanadas de pan de un centímetro de grueso y después en cubos.

A ver ese arroz. Cuando esté seco, aunque un poco durito, incorpórense los guisantes escurridos, remuévase para mezclar, apáguese el fuego y déjese reposar tapado unos cinco minutos.

En el ínterin llévese una sartén con aceite al fuego y fríanse los huevos de uno en uno pasándolos sucesivamente a una bandeja donde perderán algo de la grasa que hayan adquirido en la fritura.

A continuación fríase el pan en el mismo aceite. No al revés, pues los restos de pan frito mancharían los huevos con antiestéticas pintas negras. Una vez freído el pan, dorado por todas sus caras pero sin quemarse, ubíquese en un huequecito de la bandeja.

Ahora trocéense las salchichas, con cuchillo o tijera (pinchar con un tenedor por el centro y cortar con la tijera por los lados), y transfiérase el arroz a los platos, repártanse las salchichas o chistorras troceadas por encima, luego deposítese un huevo en cada plato y por fin distribúyase el pan frito por encima de todo ello.

Y buen provecho, porque este platillo de arrozada cazurra es la ¡booomba!

Nota. Eventualmente pueden ponerse dos salchichas o/y dos huevos por persona con el fin de obtener un plato más contundente y cazurro si cabe.
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Marmitón Miranda