Ensalada de alubias con bonito

Ingredientes

  • un bote (500 g) de alubias blancas cocidas
  • una lata (115 g) de bonito del norte en aceite de oliva
  • una bolsita de aceitunas verdes con hueso
  • cebolla, zanahoria, pimiento verde, pimiento rojo
  • un cogollo o brotes de lechuga
  • ningún tomate
  • sal, pimienta, aceite de oliva, vinagre

Preparación

Lo primero, lavarse las manos.

En un cuenco echa el contenido de la lata de bonito con su aceite y desmenúzalo con un tenedor.

Saca como puedas las alubias del bote (un cuchillo de punta redonda o una pala de pescado ayudan), pásalas por un agua y mézclalas con el bonito.

Corta un trozo de cebolla, el equivalente de dos cucharadas, pícala muy fina finita fina, que no se sepa que está ni que existe, y al cuenco.

Pela y ralla una o dos zanahorias, y lo mismo.

Corta en tiras o trozos pequeños un poco de pimiento verde y otro casi de rojo, y ambos al cuenco.

¿Tomate? ¿Quién ha dicho tomate? Ningún tomate.

Escurre la bolsa de aceitunas; lanza las aceitunas al cuenco, y la bolsa, junto con la lata del bonito y la tapa del bote de alubias, deposítalas en la bolsa de los plásticos para reciclar. El bote, con el cristal.

Vuelve al cuenco y salpiméntalo y alíñalo con aceite y vinagre o vinagreta.

Mete el cuenco con la ensalada en la nevera durante media hora y sácalo diez minutos antes de comer.

Mientras tanto, para entretenerte, puedes leer el interesante ensayo de sir Charles Bigears titulado “Sobre la inutilidad del tomate”, de reciente traducción al español. En elchingondelpago.pom debe estar.

Ya temporalmente atemperada la ensalada, remuévela un poquito, sírvela en los platos y adórnala con cogollitos o brotes de lechuga.

Y de segundo, un pescado frito con pimientos de Padrón. Pero no “del padrón” que eso no existe.
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Marmitón Miranda